lunes, 17 de junio de 2013

Homenaje al Capitán Mbaye Diagne

CAPITÁN MBAYE DIAGNE
Al día siguiente del atentado mortal de los Presidentes rwandés (Habyarimana) y burundés (Ntaryamira) en el avión Falcón-50, la Primera Ministra rwandesa (Uwilingiyimana) y su marido fueron asesinados en su refugio (en las instalaciones de la ONU protegidas por los famosos Cascos Azules) por los elementos de la Guardia Presidencial. Se sabe que los cinco hijos de la Primera Ministra fueron salvados de una muerte segura por un Casco Azul senegalés, el Capitán Mbaye Diagne (según cuenta su entonces jefe, el General canadiense Romeo Dallaire y numerosos testimonios). Tal vez éste fue el primer acto heroico del Capitán Mbaye, pero no fue el único. Tras esconder los hijos de la Primera Ministra en el Hotel de Mil Colinas, y más tarde conseguir evacuarlos a Suiza, Mbaye se dedicó a salvar la vida de los tutsi amenazados por los milicianos enloquecidos que no tenían más objetivo que ejecutar a quienes consideraban cómplices de los combatientes tutsi de FPR. Se habla de más de 600 vidas salvadas por el Capitán Mbaye.

El General Dallaire dice que Mbaye era el más fuerte de todos: «il était le plus courageux de tous». Por la noche, recorría las calles de Kigali rescatando civiles amenazados que llevaban al Estadio Amahoro (paz) bajo protección de los pocos Cascos Azules que quedaban en Rwanda. El 31 de mayo de 1994, cuando las matanzas se contaban por diez mil muertos al día, el Capitán Mbaye murió bajo los disparos de FPR, justamente cuando se encontraban en un check-point de los militares gubernamentales intentando negociar el intercambio de prisioneros, uno más de los que había conseguido. Irónicamente, el salvador de los civiles tutsi cayó bajo las balas de los combatientes tutsi, en su vehículo de los Cascos Azules. El especialista en las negociaciones desapareció en Rwanda, lejos de su tierra natal, abandonado por la Comunidad internacional, igual que todos los rwandeses.

Quienes conocieron al Capitán Mbaye sostienen que la comunidad internacional ignoró completamente la entrega heroica de este soldado senegalés simplemente porque no era blanco (según afirma el escritor Boubacar Boris Diop). «Comme le dit à juste titre le journaliste Mark Doyle, je n'ose imaginer ce que le monde aurait dit de lui si ce héros avait été blanc». En 2010, una asociación en su memoria fue fundada para que su memoria no fuera olvidada. Dirigida por su viuda Yacine Mar Diop, la Association du Capitaine Mbaye Diagne pour la Culture de la Paix, cuenta en sus miembros con los hijos del Capitán (Cheikh y Coumba), sus antiguos compañeros militares como el coronel Babacar Faye o Mark Doyle (periodista de la BBC que cubrió las matanzas).

En julio de 2010, su viuda y sus dos hijos recibieron la Medalla Umurinzi (protector) de manos del Presidente rwandés, que señaló que el pueblo rwandés estará siempre en deuda con el Capitán Mbaye por haber mostrado al mundo entero el sentido de Ubuntu africano: «Pour votre bravoure et votre sacrifice pendant le génocide du 1994, et pour montrer au monde la vraie signification de l’Ubuntu africain, le peuple rwandais vous sera toujours endetté». En 2011, en la conmemoración de 17 años del fracaso de la humanidad en Rwanda, la entonces Secretaria de Estado norteamericano, Hillary Clinton le rindió un homenaje póstumo (a pesar de que su marido, entonces Presidente de EE.UU, puso todo tipo de trabas para que la comunidad internacional interviniera en Rwanda).

Recordemos que las matanzas de más de un millón de rwandeses comenzaron con el atentado mortal del Presidente Habyarimana el día 6 de abril 1994, la ejecución de la Primera Ministra el día 7 de abril, la huida precipitada de 780 Cascos Azules belgas el 16 de abril (después de perder 10 de los suyos) y la resolución 912 del Consejo de Seguridad de la ONU que redujo vergonzosamente el número de los dichosos Cascos Azules (de 2500 a 270), abandonando así el pueblo rwandés en manos de los uniformados y milicianos con las ganas locas de matar. El éxito de la “solución final” es incuestionable: más de un millón de muertos en cien días, más de dos millones de refugiados rwandeses en los países limítrofes (Rwanda contaba con seis millones de habitantes) y un país reducido a escombros. La mayoría de los los rwandeses estamos vivos porque fuimos salvados por alguien, llámese el Capitán Mbaye o Paul Rusesabagina.

Algunas fuentes:
http://www.jeuneafrique.com/Article/ARTJAWEB20130614114231/senegal-tutsis-hutus-fprmbaye-ndiaye-le-heros-senegalais-du-genocide-rwandais.html

https://www.facebook.com/pages/Association-du-Capitaine-Mbaye-Diagne-Nekkinu-J%C3%A0mm/193623944006365

http://www.rnanews.com/grandslacs-sante/4947-les-etats-unis-honorent-un-capitaine-senegalais-qui-a-sauve-600-tutsi-

http://www.pbs.org/wgbh/pages/frontline/shows/ghosts/video/capt.html

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Habia leido cosas sobre este señor, uno de los cuatro oficiales que la Onu mantenía en el milles collines, y también de su muerte a manos del FPR por una granada, pero no sabia que había puesto a salvo a los hijos de la primera ministra, que sé había podido escapar de su mansión donde los cascos azules belgas y ganeses fueron hechos prisioneros, y después capturada y ejecutada, tras ser interceptada en casa de un trabajador de la Onu

En las guerras existen personas heroícas, que dan sus vidas por salvar al prójimo y en el caso de Mbaye Diagne, lavar la cara a la patética actuación de la Onu en Ruanda

Que descanse en paz, y gracias por su valiente actuación, cuando la mayoría de personal de Naciones Unidas, ponía pies en polvorosa....

Juanma

Anónimo dijo...

http://fr.globalvoicesonline.org/2013/06/12/147965/

Pili dijo...

En medio de la barbarie, afortunadamente, sale también lo mejor del ser humano, y esos héroes en potencia que viven entre nosotros salen entonces a la luz, estoy segura de que preferirían seguir en el anonimato, pero en el corazón de todos los que salvaron su vida gracias a su bondad, generosidad y heroicidad, y todos los que nos enteramos de que existen o han existido, son nuestro mayor ejemplo a seguir y podemos gritar con orgullo:

¡VIVA ESTA VIDA MARAVILLOSA QUE NOS DA LA OPORTUNIDAD, A VECES DE CONOCER Y OTRAS POR MEDIO DE LA LECTURA SABER DE LA EXISTENCIA DE ESTOS HÉROES, QUÉ ORGULLOSA y AFORTUNADA ME SIENTO!

Gracias Mbaye Diagne, Paul Rusesabagina y Nelson Mandela por haber contribuído a que este mundo sea un poquito mejor por haber estado vosotros ahí, ojalá tengamos la suerte todos de encontrar en nuestro camino a alguien parecido a vosotros.

Y me atrevo a recomendaros dos libros que no os dejarán indiferentes: "Un hombre corriente"
Autor:Paul Rusesabagina y Tom Zoellner
Editorial: Península
Traducción: Mª Luz García de la Hoz
ISBN: 978-84-8307-760-4
Páginas: 240

"Nelson Mandela por si mismo"
Autor: Nelson Mandela
Editorial: Plataforma Editorial
ISBN: 978-84-15115-68-7
Traducción: Ricard Vela
1ª edición: noviembre 2011
Páginas: 554