domingo, 14 de octubre de 2007

Mariano Rajoy B-Rey

Primero se adjudicó la representación de la unidad nacional, papel que constitucionalmente corresponde al monarca. Después dijo que se sentía orgulloso de ser español y de llevar la bandera con normalidad. Algunos radicales empezaron a quemar las fotos del actual rey y los dirigentes nacionalistas sacaron sus planes soberanistas. Mariano se convirtió en el pregonero de la ruptura de la nación española y se presentó como el único capaz de llevarnos a la verdadera cohesión social, aunque sin dar ninguna receta. Una emisora afine a su ideología reclamó la abdicación del actual rey, y sin pensarlo dos veces, Mariano se dirigió a todos los españoles, con el formato habitual del rey, y con un mensaje propio del monarca. No conforme a ello, azuzó a sus cachorros para que le abuchearan al rey disimulándolo como ataque a ZP. Y de pasó, calentaron a los militares que en tantos abucheos no pudieron dar homenaje a sus compañeros caídos en actos de servicios. Cuando la gente empezó a protestar por su comportamiento, se puso en contacto con los embajadores acreditados en España para que le dieran un apoyo incondicional y le legitimaran ante sus gobiernos como el único interlocutor válido. Y normalmente, quien acredita a los embajadores es el rey. Él mismo es el único que tradicionalmente se dirige a todos los españoles, representa la unidad nacional, convoca referéndum consultivo y nombra al presidente del gobierno. Si Mariano llega a la presidencia del gobierno, que se vaya olvidando de su papel constitucional y abdique cuanto antes, si no quiere que los cachorros de Brey le humillen en las plazas del reino.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Mal planteamiento

Los símbolos constitucionales están en llamas. No es nada bueno sí esta iniciativa proviene de un grupo independentista. Porque si todo es cuestionable, ha de ser siguiendo los cauces normales en tiempos normales. Y en España, hoy por hoy hay normalidad, a pesar de lo que quiera vender algunos. Evidentemente, normalidad no significa ausencia de tensión. Significa normal funcionamiento de nuestras instituciones constitucionales. Si queremos prescindir de la monarquía parlamentaria, hagámoslo siguiendo las normas: reformemos la constitución primero. Es decir que en lugar de quemar las fotos de los monarcas, cuestionemos la vigencia de la Constitución española. Lo demás es perder tiempo.

domingo, 23 de septiembre de 2007

ZAPATERO PRESIDENTE

Algunos critican a ZP por las últimas medidas sociales (el cheque bebe y la ayuda para que los jóvenes accedan a las viviendas). Sin embargo, en países europeos como Holanda, estas medidas ni son sociales ni son polémicas. Simplemente forman parte de lo imprescindible para que el desarrollo socio-económico alcance a todos los sectores sociales.

Ciertamente podemos preguntar a ZP porqué limitan esas ayudas a determinados sectores (niños nacidos después de la promesa o menores de 30 años que ganen X dinero al mes). Entiendo que tiene que buscar algún criterio para que los tramposos no tengan campo abierto, pero se debería ayudar a aquellos que realmente lo necesiten, no porque hayan parido después de la promesa o sean menores de 30 años. En cualquier caso, son medidas plausibles.

Políticamente, estas medidas sociales de ZP han logrado centrar el debate en torno a los intereses reales de los ciudadanos. ZP ha elegido un buen momento para reactivar el discurso electoral, y ha descolocado a sus opositores. Los populares tendrán que posicionarse en contra o a favor, y si ganan las próximas elecciones, se les podrá exigir coherencia. Y los socialistas vuelven a demostrar que están más cerca de los problemas reales de los jóvenes, aunque no tienen soluciones mágicas. Las preocupaciones de los ciudadanos económicamente ahogados por el euro ni son fundamentalmente la asignatura de la ciudadanía o el matrimonio gay o la inmigración, ni siquiera el terrorismo etarra o islámico; lo que realmente le preocupa son sueldos bajos que disminuyen su poder adquisitivo, el mercado de la vivienda sometido al criterio de la especulación y la inminente desaparición de la clase media que había minimizado las diferencias socio-económicas.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Buena suerte Sr. Rajoy

El Sr. Rajoy será proclamado, mañana, candidato a la Presidencia del Gobierno de España. Por segunda vez intentará ocupar el sillón de La Moncloa, con el permiso de sus votantes y el apoyo incondicional de algunos medios de comunicación y de los obispos españoles. Le deseamos buena suerte.

El Sr Zapatero, en cuanto a él, sigue durmiendo en el mismo sillón al que llegó gracias al hartazgo de la sociedad española y de las mentiras del gobierno anterior acerca de la invasión de Irak. ZP ha llevado a cabo proyectos sociales pero no ha sabido venderlos a la sociedad. Cree que le juzgaremos por lo que ha hecho y se equivoca. Le juzgaremos por lo que hayamos comprendido su utilidad social. Como hombre de suerte, el tiempo ha estado jugando a su favor. Temas que Rajoy utilizaba para atacarle parecen estar difuminados: el estatuto de Cataluña, el Plan Ibarretxe, el matrimonio de los gays y lesbianas, ... pero ¿hasta cuándo la suerte le acompañará? Se dice que las siguientes elecciones se empiezan a preparar desde el mismo día en que se gana o se pierde las anteriores.
ZP ha empezado tarde a prepararlas. Ha estado involcrado en la gestión administrativa y ahora se da cuenta que en pocos meses los españoles volveremos a las urnas para otorgar legitimidad al vencedor. Porque las elecciones sólo confirman lo que ya es real. Y hoy por hoy, el empate tecnico no favorece más que al Sr. Rajoy, al que deseamos buena suerte.

domingo, 26 de agosto de 2007

Postmodernidad y religión católica

Sabíamos que la era de la postmodernidad había alcanzado todos los rincones. La globalización, y sobre todo, el internet, hace que lo que se vive en Paris se sienta en Yaoundé, en Bueños Aires o en Teherán. Pero lo que no sabíamos, o no queríamos reconocer, es que los conventos viven también en la postmodernidad.


Los religiosos postmodernos no piensan construir un mundo deseable por todos. No tienen metas preferentes. Viven su ideal, no en totalidad, sino fragmentándolo. Lo que gusta se recibe, lo que incomoda se repulsa sin contemplaciones. La entrega por los demás no está mal vista si procura el bienestar personal. No hay reglas globales. Cada cual vive como le parece conveniente. Todo es interpretación. Todo vale.


Yo creo que lo que más urge es preguntarse si hay manera de ser postmoderno sin dejar de ser religioso en el sentido tradicional. Esta es una tarea muy difícil, pues un gran número de personas reconocen que para que el ser humano viva bien es necesario que Dios muera. Incluso a veces pueden afirmar, en “petit comité”, que ya no vale la pena morir por nada ni por nadie. Pero esto contradice el espíritu cristiano.


Hay un número, cada vez más elevado, de religiosos que han abandonado ya los grandes relatos. Rechazan los proyectos comunitarios y la búsqueda de consenso. Aceptan y practican una moral provisional y de circunstancias. Tienen una receta peculiar para cada situación. Sus bibliotecas personales se están llenando de libros de dietética, yoga, herboristería y afectividad. Se preocupan por el cuidado del cuerpo y la educación física. Hay quienes afirman que la estética ha sustituido a la ética y se ha convertido en el decálogo de la juventud.

En la mente de algunos religiosos, no hay contradicciones entre profesar la pobreza y acumular riquezas materiales; no hay contradicción entre la castidad y la dependencia afectiva hacia gente del mismo sexo; no hay contradicciones entre el voto de obediencia y la realización de un proyecto personal. Dicen que cada postura ha de ser analizada en un tiempo y lugar concreto.


Ya hemos mencionado que los postmodernos reconocen únicamente el presente como tiempo real. Sin embargo, los cristianos bien educados valoran el pasado, el presente y el futuro sin absolutizar ninguno de ellos. El pasado es la raíz del presente. El futuro da sentido al presente. De ahí que el presente que no tenga futuro pierda sentido y credibilidad. Es necesario, pues, que los cristianaos, y sobre todo, curas y monjas, sigan soñando con los cielos nuevos y la tierra nueva.

viernes, 17 de agosto de 2007

¿Qué es el narcisismo social?

¿Qué es el narcisismo?, se preguntó hace unos años el pensador Trechea. Para contestar a esta pregunta, se alineó a quienes afirman que en algunos pueblos existe, actualmente, un malestar generalizado, un sentimiento de vacío interior y de absurdidad de la vida. Tanto psicólogos como sociólogos vienen describiéndonos dos nuevos tipos de personas (que se añaden al tipo de personas que ya conocemos):

por una parte se encuentran personas con una tristeza vital, sin ganas de vivir, apáticas, sin alicientes, en estado de duelo permanente, sin sentido en sus vidas, desesperanzadas, con grandes sentimientos de impotencia y autodesprecio, percibiéndose en definitiva, como frágiles e indefensos;

por otra parte están unos sujetos engreídos, egocéntricos, manipuladores, socialmente destructivos, con gran necesidad de obtener admiración y prestigio sobre los demás, pero que a su vez presentan una fuerte sensación de pérdida de su “yo”, con relaciones interpersonales superficiales e insatisfactorias, percibiéndose también vacíos y sin sentido en sus vidas.

domingo, 12 de agosto de 2007

No parece haber razones para los compromisos

A pesar de los avisos que los expertos siguen lanzando, constatamos, en general, que el ser humano contemporáneo va renunciando, poco a poco, a los compromisos profundos. Su meta es “ser independiente afectivamente, no sentirse vulnerable”.

Algunos pensadores describen nuestra era como un estado de ánimo crepuscular que hace que vivamos en la permanente melancolía sin pretender la eternidad. En general no está bien visto replantear las grandes cuestiones. Incluso no es necesario dar las auténticas razones para vivir o para morir. Se vive porque sí, se muere porque sí. Y punto.